El uso de los datos transaccionales de los usuarios representa una oportunidad de crecimiento para las fintech mexicanas, de acuerdo con Finerio Connect y destaca que actualmente la ley para Open Banking o banca abierta desaprovecha áreas de oportunidad por pendientes en el marco regulatorio.

“Sólo puedes acceder a información de tus transacciones, por medio de tu banco, la ventaja con una banca abierta es que puedes darle permiso a que otras empresas de tener esa información y con con ello acceder a servicios innovadores como herramientas de finanzas personales, por ejemplo; gráficas interactivas, ahorro automatizado, etcétera” comentó José Luis López, director ejecutivo de Finerio Connect.

Recordó que el modelo para compartir información en una banca abierta está previsto dentro de la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, conocida como Ley Fintech. Aunque de momento, la regulación limita la información de los usuarios a compartir exclusivamente con las instituciones del sistema financiero y con estricto apego a los términos autorizados por el cliente.

La Ley Fintech establece en su artículo 76 que todas las entidades financieras están obligadas a compartir información transaccional de sus clientes, a través de interfaces de programación de aplicaciones informáticas estandarizadas (APIs, por su sigla en inglés).

Las entidades financieras que no implementen APIs, con el fin de compartir información con entidades autorizadas, podrían ser acreedores a una multa de 15,000 a 75,000 Unidades de Medida y Actualización (UMA), al día de hoy equivale a una sanción de 1 millón 443, 300 a 7 millones 216, 500 pesos.

Incluir a instituciones no financieras

Incentivar a otras industrias para incorporar APIs, en su operación bajo un marco regulatorio, traería beneficios para el ecosistema fintech, aunque clientes y empresas serían los principales favorecidos, ya que se puede trabajar en ofertas de productos o servicios personalizadas para los clientes, de acuerdo con Finerio Connect,

“La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) sólo regula las instituciones financieras, hay empresas que no están reguladas por la comisión y emiten tarjetas no bancarias, por ejemplo tiendas departamentales, que no están obligadas a compartir datos, pero esta información sigue siendo igual de relevante” comentó Luis López.

De acuerdo con el director ejecutivo de Finerio Connect, la importancia de agregar información que se encuentra fuera del sistema financiero, recae en los beneficios que estos datos pueden tener para la población no bancarizada.

“Es importante contar con datos de otras industrias, por ejemplo, con información de telecomunicaciones se podría generar calificación crediticia”, esto debido a que en México 50% de los adultos tiene un producto financiero, pero 90% tiene un teléfono celular, entonces es muy útil para sumar a la inclusión financiera en créditos”, concluyó López.


Fuente: EL ECONOMISTA
Autor: Sebastian Estrada