La recaudación a través de la fiscalización a grandes contribuyentes cayó 8.5 por ciento durante 2021, a pesar de que el número de firmas revisadas de ese tamaño aumentó 40 por ciento.

Según datos del Servicio de Administración Tributaria (SAT), en 2021, la investigación a grandes empresas hizo que éstas pagaran 208 mil 901 millones de pesos, esto es siete mil 99 millones de pesos menos de lo que se logró en 2020. En tanto, las firmas a las que se les cobró sumaron mil 248, esto es 356 más que el año que inició la crisis sanitaria.

Desde su llegada al SAT, Raquel Buenrostro dijo que uno de los objetivos primordiales era cobrar eficientemente a las grandes empresas, y a pesar de que en su primer año de gestión logró una cifra récord, especialistas advirtieron que eso difícilmente se iba a repetir.

“El gobierno ha mantenido una mayor fiscalización porque necesita los recursos, pero lo que logró en 2020 difícilmente se va a repetir, fueron recursos que se debían de años atrás y que no se vuelven a cobrar”, comentó Eugenio Grageda, socio de la Práctica Fiscal de Holland & Knight.

Mario Di Costanzo, expresidente de la Condusef, indicó que la fiscalización no es una fuente permanente de ingresos, por lo que, el SAT no mantuvo ese nivel recaudatorio.

Cabe señalar que los grandes contribuyentes durante 2021 dejaron 1.7 billones de pesos, lo cual representó 50 por ciento de la recaudación tributaria, esto es 2 por ciento menos que lo que representaron el año pasado.

“En 2021 se observó que las acciones de fiscalización fortalecieron una cultura para el mejor cumplimiento voluntario y autocorrección, ya que los ingresos tributarios crecieron en términos reales, a pesar de que las estrategias de fiscalización se mantuvieron igual”, detalló el SAT.

FUENTE: EL HERLADO DE MÉXICO
AUTOR: LAURA QUINTERO