Las autoridades financieras de Japón ordenaron en estas horas a las casas de cambio de criptomonedas afincadas en su territorio el bloqueo de las transacciones con estos activos que impliquen a individuos o entidades sujetos a las sanciones contra Rusia y Bielorrusia.

El Ministerio de Finanzas y la Agencia de Servicios Financieros del país asiático publicaron este lunes unas recomendaciones para el sector nacional de las criptodivisas dirigidas a evitar que estos activos digitales puedan emplearse para sortear el aislamiento financiero aplicado contra Rusia a raíz de la invasión de Ucrania.

Las autoridades japonesas llaman a los mercados nipones donde se negocia con bitcoin, NFT (tokens no fungibles) y otras monedas virtuales a paralizar todas las operaciones que puedan tener como emisor o destinatario a las personas y entidades que figuran en la lista de sancionados del Ejecutivo nipón.

Las casas de cambio japonesas estarán obligadas a paralizar transferencias de criptoactivos si existe “la sospecha” de que su destinatario puede ser objeto de esas sanciones, según el comunicado del regulador financiero nipón.

Japón prohíbe usar criptomonedas entre sus sanciones a Rusia

El incumplimiento de estas medidas podría conllevar multas de hasta un millón de yenes (unos 7.750 euros) y penas de hasta tres años de cárcel, según advirtieron las autoridades nacionales.

La ordenanza nipona llega después de que el G7 se comprometiera el pasado viernes a “tomar medidas” para dificultar que los activos digitales puedan emplearse “para transferir riqueza” por parte de “actores ilícitos rusos”, de acuerdo con las acciones ya impuestas por el grupo de los siete y la comunidad internacional contra Moscú.

Japón, en el marco del G7, ha aplicado un amplio listado de sanciones financieras a Rusia y Bielorrusia que incluyen el bloqueo de activos de los líderes de ambos países, Vladímir Putin y Alexander Lukashenko, así como de otros altos cargos, la exclusión del sistema de transferencias SWIFT de entidades rusas o el veto a las exportaciones de semiconductores y otros bienes.

El yen, la moneda nipona, es la tercera divisa mundial más intercambiada por bitcóin -la principal criptomoneda- a nivel global, y Japón acoge una treintena de casas de cambio de este tipo de activos.

El país asiático se convirtió en 2016 en uno de los primeros del mundo en regularizar las criptomonedas y en aprobar una normativa específica para los mercados de estos activos, que entre otras cosas obliga a las casas de cambio a identificar a los usuarios de monedas digitales con vistas a evitar su uso para actividades ilícitas.

Fuente: FORBES MÉXICO